martes, 25 de octubre de 2011

EL AUTOR DEL QUIJOTE DE AVELLANEDA ES PEDRO LIÑÁN DE RIAZA, POETA DE CALATAYUD


Antonio Sánchez Portero
Centro de Estudios Bilbilitanos
Institución “Fernando el Católico” (Zaragoza)
CESIC


RESUMEN

Desde el principio de las investigaciones para descubrir la identidad de Avellaneda –hace ya más de tres siglos–, uno de los candidatos es Pedro Liñán de Riaza. Cervantes dice repetidamente que el “escritor fingido tordesillesco”, autor del “falso”, “fingido” y “apócrifo” Quijote “es aragonés”. Pero como la crítica actual considera a Liñán de Riaza toledano, queda automáticamente descartado de ser Avellaneda. Y si a esto se une que Liñán falleció en 1607, y el apócrifo se publicó en 1614, la posibilidad de que sea el tan buscado autor adquiere la categoría de imposible.

En este artículo, demuestro la naturaleza aragonesa de Liñán; y aclaro que tuvo tiempo antes de morir de escribir el apócrifo, que circuló en manuscrito antes de ser publicado.

Fue íntimo amigo de Lope de Vega, autor dramático, excelente poeta y uno de los creadores del “Romancero nuevo”, y desempeñó cargos importantes. Destacado escritor, tanto por sus aptitudes, conocimientos y motivos, pudo muy bien escribir el Quijote apócrifo, cuyos escenarios en los que se desarrolla la novela conocía a la perfección por haberlos vivido.

Aporto, además, muchas pruebas originales que confirman apodícticamente que Liñán es el autor tan buscado. Con la autoría de Liñán, se resuelven muchas preguntas y enigmas que hasta la fecha no tienen contestación. Por ejemplo: la incongruencia o el contrasentido de que siendo uno de los motivos de la creación del apócrifo el de la venganza, se tardase en llevarla a cabo con su publicación cerca de una década ─una eternidad– y que viese la luz con un seudónimo.


BIBLIOTECA VIRTUAL MIGUEL DE CERVANTES (2006)

http://cervantesvirtual.com/FichaObra.html?Ref=23433

domingo, 23 de octubre de 2011

CERVANTES Y AVELLANEDA Y, ENTRE AMBOS QUIJOTES, TIRSO DE MOLINA Y LIÑÁN DE RIAZA


Antonio Sánchez Portero
Centro de Estudios Bilbilitanos
Institución “Fernando el Católico”
CESIC


RESUMEN

Algunos investigadores sostienen la hipótesis de que Avellaneda, el autor del Quijote apócrifo es Tirso de Molina. Y José López Navío, sin descartar a Liñán, y con la colaboración de Lope de Vega, sostiene que Tirso, poeta y dramaturgo, colaboró con los cuentos “Los felices amantes” y “El rico desesperado”.

Después de glosar la biografía de Tirso de Molina, y de descubrir y analizar los motivos en los que López Navío se funda para su aseveración, llego a la conclusión, después de aportar datos muy interesantes, de que Tirso no puede ser el autor del apócrifo y, ni tan siquiera, colaborador con los citados cuentos.


BIBLIOTECA VIRTUAL MIGUEL DE CERVANTES (2006)

http://cervantesvirtual.com/FichaObra.html?Ref=23432

LOPE DE VEGA Y FRAY ALIAGA: PERSONAJES CLAVE EN LA PUBLICACIÓN DEL QUIJOTE DE AVELLANEDA Y EN LA ELECCIÓN DEL SEUDÓNIMO QUE ENCUBRE A LIÑÁN DE RIAZA


Antonio Sánchez Portero
Centro de Estudios Bilbilitano
Institución “Fernando el Católico”
CESIC


RESUMEN

Creo que está fuera de discusión que, si no el único, sí uno de los principales motivos de la composición del otro Quijote fue la venganza, el “ajustar las cuentas” a Cervantes. Para que este fin tuviera efectividad, debería redactarse el texto inmediatamente y darse a la luz lo antes posible. Nunca después de una espera de casi diez años. ¿Qué justificación tiene, pues, lo que considero una incongruencia?

Yo encuentro la siguiente. Cabe suponer, que Liñán compone esta obra; pero fallece en 1607. Una muerte imprevista y, que le impide llevar a cabo cualquier plan con la obra. Pero pudieron ser depositarios de ella Lope y Aliaga. Y esta obra, de momento, se queda aparcada, pero no por mucho tiempo, porque hay noticias de que este manuscrito circuló públicamente y lo más seguro es que llegara a conocimiento de Cervantes, forzándole a mover ficha, en el sentido de hacerle pensar, o que se propusiera la continuación.

Cuando Cervantes anuncia en el Prólogo de las “novelas ejemplares” una segunda parte del Quijote, se apresuran sus “enemigos”, con Lope de Vega en cabeza, a anticipársele, publicando el apócrifo con un seudónimo. Seguro que Cervantes estaba enterado de la jugarreta que le que le estaban preparando, y conocía al autor, pero no quiso desvelar el secreto abiertamente por no inmortalizar al colega que le metía los dedos en los ojos y le amargaba la última etapa de su existencia.

Además, estaba maniatado por temor a enfrentarse a poderosos enemigos, familiares del Santo Oficio, capitaneados por el omnipotente Fray Luis de Aliaga, todo un confesor del Rey, que llegó a ser Inquisidor General. Él Cervantes, en entredicho por considerársele con antecedentes judíos, quien tenía motivos para ocultar ciertos episodios personales de dominio público, con una vida conflictiva que lo había llevado a la cárcel en varias ocasiones, no podía atacar abiertamente a sus adversarios.

Estoy convencido de que Avellaneda es Liñán de Riaza, y de que Lope de Vega tuvo una participación activa en la gestación y seguimiento de una obra que escribía su amigo para vengarse de las alusiones y sátiras con que a uno y otro les había zaherido Cervantes en multitud de ocasiones. Y me reafirma en esta hipótesis el que muchos años después de muerto Liñán, le dedique Lope de Vega encendidos y reiterados elogios en Jerusalem conquistada (1621); Epístola 3 de El Jardín, en el mismo volumen: en La Circe (1924); en Laurel de Apolo (1629); y en La Dorotea (1632), como si estuviera en deuda con él y quisiera recordarle y recompensarle por algún motivo trascendente, al margen de la íntima amistad que se profesaban.

BIBLIOTECA VIRTUAL MIGUEL DE CERVANTES (2007)

http://www.cervantesvirtual.com/FichaObra?Ref=26353


EL GRAN ENIGMA DEL QUIJOTE: ¿QUÉ PUDO SUCEDER ENTRE MIGUEL DE CERVANTES Y JERÓNIMO DE PASAMONTE?, ¿ES ÉSTE AVELLANEDA EL AUTOR DEL QUIJOTE APÓCRIFO?



Antonio Sánchez Portero

Centro de Estudios Bilbilitanos

Institución "Fernando el Católico"

CESIC




RESUMEN


El Quijote está lleno de misterios e interrogaciones, pero el gran enigma, sin ninguna duda, es saber quién se oculta tras el seudónimo de Avellaneda. El haber coincidido Cervantes y Pasamonte en la batalla naval de Lepanto y en que ambos sufrieran cautiverio de los turcos; y el que un personaje del Quijote sea Ginés de Pasamonte –tratado despectiva y ofensivamente– y de que éste escribiera una “autografía”, han inclinado a algunos investigadores a creer que Jerónimo de Pasamonte es el autor del Quijote apócrifo.


En este artículo, se reconstruyen las circunstancias y los momentos en que sus vidas pudieron converger físicamente en la Armada o en Madrid; y se apuntan los motivos que pudo tener Cervantes para tratar a Pasamonte tan desconsideradamente, y los de éste para contraatacar con el apócrifo.


Y tras un minucioso estudio del manuscrito de Pasamonte, y de un exhaustivo análisis de las circunstancias, peripecias, y características relacionadas con este soldado aragonés, así como de sus cualidades, aptitudes, conocimientos y posibilidades de escribir esta obra, se llega a un rotundo veredicto, contestando a la última interrogación del título.



BIBLIOTECA VIRTUAL MIGUEL DE CERVANTES (2007)

http://www.cervantesvirtual.com/FichaObra.html?Ref=24247

EL MORO CIDE HAMETE BENENGELI ES CRISTIANO


Antonio Sánchez Portero
Centro de Estudios Bilbilitanos
Institución “Fernando el Católico”
CESIC


RESUMEN

El historiador árabe del que se sirvió Miguel de Cervantes para escribir su Quijote ha provocado caudalosos ríos de tinta. Y lo que te rondaré, morena. Si nos asomamos a internet, nos encontramos con más de treinta y cinco mil entradas (de una, de dos o más páginas, y hasta de varias decenas) que citan y elucubran sobre este nombre, relacionándolo con la universal obra del inmortal Manco de Lepanto. Hay opiniones, peor o mejor expresadas, con más o menos sustancia o fundamento, o sin ningunos, para todos los gustos.

En este capítulo voy a sintetizar las consideraciones más relevantes, incorporándolas al proceso de esta investigación, y desvelaré un “descubrimiento” que creo puede calificarse como trascendental o, al menos, muy importante, pero sorprendente en cualquier caso.

El posible origen en el que se inspiró Cervantes para introducir en su Quijote al historiador árabe, que es fundamental y una pieza clave que marca un hito en la creación de un nuevo concepto de la novela, se relaciona con el hallazgo de los libros de plomo que se produjo en unas cuevas de las afueras de Granada, cuyo lugar, a raiz de este suceso, fue conocido como Sacromonte.


Recojo también opiniones muy curiosas y contradictorias sobre este “historiador arábigo”, Cide Hamete Benengeli, que alcanza un protagonismo fundamental en el Quijote, hasta el punto de de que el propio Cervantes dice “no ser su verdadero padre, sino su padrastro”.



BIBIBLIOTECA VIRTUAL MIGUEL DE CERVANTES (2007)

http://www.cervantesvirtual.com/FichaObra.html?Ref=23431

viernes, 21 de octubre de 2011

TRES AFIRMACIONES CAPITALES QUE DEBERÍAN PROMOVER LA RECONSIDERACIÓN DE ALGUNOS ANÁLISIS Y OPINIONES SOBRE EL QUIJOTE



Antonio Sánchez Portero

Centro de Estudios Bilbilitanos

Institución "Fernando el Católico" (Zaragoza)

CSIC



El Quijote de Cervantes y el otro Quijote de Avellaneda están más ligados entre sí de lo que parece a simple vista. Y para resolver el enigma que envuelve la identidad del autor del segundo, se deben iniciar las investigaciones integralmente, desde el principio, sin obviar ninguno de los numerosos y, algunos, transcendentes descubrimientos alumbrados hasta el momento actual por quienes se vienen dedicando a este tema universal, que se exponen en este artículo, intentando demostrar que:

* Cervantes conocía el Quijote de Avellaneda antes de comenzar a escribir su segunda parte .
* Cervantes sabía quien era Avellaneda, y
* Así como Avellaneda imitó y se inspiró en Cervantes, éste se inspiró e imitó a Avellaneda.

De ser ciertas estas afirmaciones, no debe caber ya ninguna duda de que la obra de Avellaneda es capital, primero, como impulso y acicate para que Cervantes escribiera una obra maestra de la literatura universal: la “segunda parte” ─ considerada por la crítica muy superior a la primera─ y, segundo, por la importancia y repercusión que tuvo el apócrifo en su redacción.
Hasta ahora, generalmente, se tiene el Quijote de Cervantes como una obra original, de una integridad absoluta, sin ninguna injerencia o limitación ajena a la capacidad fabuladora de don Miguel. Pero vemos que, con respecto a la segunda parte, no es así, pues, en gran medida, está condicionada por Avellaneda.
La transcendencia de estas afirmaciones radican en que a partir de ellas no se debe hablar de un Quijote magnífico, cuyas primera y segunda parte compuso Cervantes; y de otro Quijote, espúreo, falso, incordiador, deleznable (fue denostado y minusvalorado por los críticos hasta la saciedad, pero actualmente se reconoce su mérito), un Quijote elaborado por un tal Avellaneda. En puridad se tiene que hablar de un Quijote indivisible e inseparable, único y genial, que consta de tres partes: dos compuestas por Cervantes ─mejor escritor, si se quiere, sin duda─ y una intermedia y trascendente por Avellaneda.
A partir de ahora, si se asumen estas aseveraciones, seguro que se abren nuevas perspectivas para analizar, criticar y reconsiderar la inmortal obra de Cervantes; y a buen seguro obligarán a que se replanteen los miles y miles de opiniones, comentarios y estudios que se han realizado a lo largo de al menos tres siglos, basados en que la segunda parte cervantina era autónoma y original.
Para mí, Avellaneda, es Pedro Liñán de Riaza, quien, como había fallecido en 1607, contó a posteriori con la complicidad y colaboración de su amigo Lope de Vega (y de algún otro) para la publicación de su manuscrito.
Y ya, por último, muchos se preguntarán, ¿por qué no desveló Cervantes expresamente el nombre del rival que le amargó los últimos años de su vida? No quería inmortalizarlo ─así de sencillo─, como a la postre hizo Mateo Alemán con su imitador Juan Martí. Y, también ─un Cervantes que tenía mucho que callar y acaso avergonzarse─, por miedo a Lope de Vega, familiar del Santo Oficio y a Fray Luis de Aliaga, confesor real, que llegó a ser Inquisidor General.


UN SONETO REVELADOR: CONEXIÓN ENTRE AVELLANEDA Y LIÑÁN DE RIAZA

Antonio Sánchez Portero
Centro de estudios Bilbilitanos
Institución “Fernando el Católico del CSIC (Zaragoza)


RESUMEN:

La correlación entre Cervantes y Avellaneda es más amplia y profunda de lo que se aprecia a primera vista. Sostengo la hipótesis de que Avellaneda es Liñán de Riaza. Aporto argumentos y pruebas en un libro y, y en numerosos artículos publicados en Revistas Electrónicas. En éste, además de otras consideraciones, añado un nuevo testimonio relacionando un soneto atribuido a Góngora, pero que probablemente es de Cervantes; con otro que se cree de Lope de Vega, pero es más fácil que sea de Liñán; y con una cuarteta incluida en el Quijote de Avellaneda que pone a Cervantes de consentidor y de cornudo.

http://parnaseo.uv.es/Lemir/Revista12/12_Sanchez_Antonio.pdf